La búsqueda de Salud y Adolescencia

Redactora: Lourdes Suyai

Fotógrafxs: Agustina Buiges y  Fidel Skuller

Editora: Abril Carrizo

Mi imagen
Mi imagen

El Ciclo Podrido se lleva a cabo en el espacio cultural El Portal, que está en el barrio de Balvanera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A su escenario se suben cantantes con las cabezas tatuadas al mejor estilo Phil Anselmo y chicas con medias negras y pelo largo que hacen pig squeals. Lo recaudado en alimentos no perecederos va a parar a la Olla Vegana que recorre Ramos Mejía, Morón y Moreno, zona oeste del conurbano bonaerense.

 

Este es un encuentro del submundo del heavy, el death metal, el punk, el hardcore y cualquier cosa proveniente del fondo abisal. El catorce de noviembre actuaron allí, como parte del ciclo, las bandas Neokira, Tripa, Rescatate, y Salud y Adolescencia (SADO), que abrió la fecha presentando su EP titulado S/T

 

Esa tarde, con mi amiga y fotógrafa Agustina nos encontramos sobre la vereda de El Portal. Mientras esperamos, un chico de pelo hasta los hombros se apoya contra la pared a un costado nuestro. Me doy cuenta apenas lo veo. Es Tomi, guitarrista y gritos de SADO. Lo llamo para presentarme y la puerta se abre. Sale Aluminé, batería y gritos, con las llaves en la mano. Lxs dos se ríen, chocan los cinco y se declaran unxs idiotas porque, claro, ambxs decidieron traer puestas sus camisetas de Talking Heads, como dos gemelxs malditxs por la fuerza del post punk y conectadxs por telepatía. Es el cumpleaños de Aluminé, que además de tocar en Salud y Adolescencia, también es música de Tripa, estudiante de sociología e hincha infatuada de por vida del Club Atlético San Lorenzo.

 

Abro la conversación contando que compré el EP de Salud y Adolescencia a través de Bandcamp porque esperaba encontrar, en la descarga, algún símil libro lírico como los que se ofrecían en la era de los discos compactos, y que descubrí que no lo había una vez sustraído el archivo en mi computadora. Pregunto, entonces, por “SADO”, la única canción cuyos versos están publicados: «naces, morís, creces, ¿qué hay en el medio?».

 

Aluminé cuenta que la canción apareció mientras pensaban en el mundo anterior a la adolescencia. Sostienen que, con el paso del tiempo, esta pasó de no existir a dilatarse cada vez más, que Salud y Adolescencia solía ser una materia en la escuela secundaria y que no entienden qué tanto tiene que ver lo primero con lo segundo. Hoy lxs chicxs quieren morir a los catorce años y desde todos lados te dicen que sí, que cuando sos adolescente te querés matar y sentís un vacío, pero no dicen nada más, no ofrecen más que el aviso de lo que les pasará o lo que ya viven. No hay soluciones. Yo les digo que esa canción me recuerda a “Recitado” de Flema:

“No me interesa saludarte / ni contarte nada sobre mi vida/ ni tus guiños cómplices/ ni tus palmadas sobre mi espalda/ podrán hacerme sentir que la vida continúa».

 

Para Salud y Adolescencia, puede haber familia y amigxs, pero hoy no hay un lugar social como sostén. Pienso en que los suicidios son la tercera mayor causa de muerte en adolescentes y jóvenes en Argentina y que, como dijo Ricky, “se busca dopar, nada más, y pidiéndote que no te dopes vos. Con porro, con escabio…”.

 

Nos cuestionamos si acaso la música funciona como escape o si no llega nada. Tomi interviene: “Yo creo que lo hacemos más como una frustración que como un escape». No necesita expresar mucho porque Aluminé dice lo que él diría. Comenta que ella es canalizadora, que dice lo que hay que decir. 

 

Tomi lleva más de un año yendo y viniendo desde el desierto neuquino hasta la rabiosa Capital Federal para participar de los ensayos y presentaciones de este proyecto. Durante nuestra conversación, comenta que no hay oferta musical en Neuquén; no en el desierto donde desempeña labores de construcción, y que tener el proyecto musical junto con Aluminé le provoca más ansias de regresar al irse.

 

Ambxs coincidieron por otros proyectos musicales (Fetiche y Recovery X). Resultó que tenían muchos intereses parecidos, como los cómics y el ánime, gustos que no fueron sólo entretenimiento, sino también sus salvavidas y antídotos cuando eran chicxs. 

 

Sostienen que tienen almas «muy… bastante punk», que eso y el hardcore son algo discursivo y contestatario. Para ellxs la música es así. Opinan que ahora, en un momento donde el virtuosismo y sonar bien concentra mucho del interés en ciertos espacios, “está bueno hacer música que haga ruido (…), que suene como no tiene que sonar. Nosotrxs pensamos en rebajar (la banda) hasta lo más sucio». Aluminé dice que con esto vuelve a sus inicios en la batería. Mientras crecía, tocaba casi por instinto. Cuando se unió a un conservatorio para formarse, supo que «no quería ser Phil Collins». Para ella, la música es una respuesta y otra salida.

 

Desde lo visual también hay una salida. Hablamos de la sesión fotográfica que acompaña la promoción de su, hasta ahora, único EP. La sesión de fotos lxs muestra con el maquillaje típico de las pioneras bandas noruegas de black metal, el corpse paint, idea que tenían encajonada hace tiempo. En esa ocasión, el fotógrafo les preguntó qué querían hacer y lxs dirigió con una única oración: «Despierten lo más niño”. Por ello comieron helados de palito con forma de Minions mientras paseaban por Facultad de Medicina, o viajaban en subte a Once. Peleaban por quién sostiene los globos con la cara de Sonic.

 

Quizá se disfruta más sabiendo que «Salud y Adolescencia nunca va a sonar». Octavio Bermejo e Ignacio Noceti, de Ahijuana Records, fueron los encargados de producir y masterizar su EP. Como amantes y vivientes del punk, lxs grabaron en vivo, así que suenan de lo más sucios, decadentes, fuertes e infernales. 

 

Aluminé y Tomi cuentan que escribieron su última canción el mismo día de su debut en vivo. Necesitaban tocar más que nada. En un principio ni siquiera pensaban en presentarse. Lo atribuyen a que son bastante vagxs. Por ejemplo, ahora se presentan y también ensayaron hoy para esa presentación. Se lo toman más relajado, «la banda no es tu señora».

 

Acerca de la portada del EP, yo digo que es como un doodle del MTV original, que me recuerda a la portada de Electriclarryland de los Butthole Surfers o alguna de Rage Against the Machine o de Naked City, quienes hacen fusión de grindcore y jazz. Les pregunto qué es lo que ellxs ven. Declaran que es «una demencia» y no se equivocan. Sostienen que en la imagen, creada por el artista Kraken, hay mucho discurso político, pero también un contexto: «somos dos pibes del conurbano», ahí donde priman las plazas sin rejas y campos abiertos. En la portada aparecen dibujados lxs dos en ese escenario: Aluminé con la remera de San Lorenzo y Tomi con una remera de los Jojo’s Bizarre Adventure. A su lado, dos chicos con ropa deportiva juegan a la pelota con la cabeza de un libertario. Explican que eso es un poco hacer como pide Lucrecia Martel, consagrada cineasta argentina, «que se deje de grabar en Capital a un porteño que le pasa algo». Sobre lo demás, como el primer plano de Milei tomando la teta, de eso, dicen, podríamos hablar horas.

 

El EP dura casi diez minutos y sus presentaciones en vivo, a lo sumo, llegarán al minuto once. Cuentan que en una ocasión tocaron en un lugar durante una tormenta y que tuvieron que improvisar cuando lxs pocxs concurrentes pidieron más. Entonces gritaron contra los micrófonos un rato y lo llamaron canción. Suponen que estuvo bueno porque no hubo registro alguno de que esa fecha haya sucedido.

Les parece que Salud y Adolescencia va a existir mientras pinte. Disfrutemos, entonces, mientras podamos.

Mi imagen
Mi imagen
Mi imagen
Mi imagen
Mi imagen

Últimas notas

No post Encontrado

La búsqueda de Salud y Adolescencia

Redactora: Lourdes Suyai

Fotógrafxs: Agustina Buiges y  Fidel Skuller

Editora: Abril Carrizo

Mi imagen

El Ciclo Podrido se lleva a cabo en el espacio cultural El Portal, que está en el barrio de Balvanera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A su escenario se suben cantantes con las cabezas tatuadas al mejor estilo Phil Anselmo y chicas con medias negras y pelo largo que hacen pig squeals. Lo recaudado en alimentos no perecederos va a parar a la Olla Vegana que recorre Ramos Mejía, Morón y Moreno, zona oeste del conurbano bonaerense.


Este es un encuentro del submundo del heavy, el death metal, el punk, el hardcore y cualquier cosa proveniente del fondo abisal. El catorce de noviembre actuaron allí, como parte del ciclo, las bandas Neokira, Tripa, Rescatate, y Salud y Adolescencia (SADO), que abrió la fecha presentando su EP titulado S/T.

Esa tarde, con mi amiga y fotógrafa Agustina nos encontramos sobre la vereda de El Portal. Mientras esperamos, un chico de pelo hasta los hombros se apoya contra la pared a un costado nuestro. Me doy cuenta apenas lo veo. Es Tomi, guitarrista y gritos de SADO. Lo llamo para presentarme y la puerta se abre. Sale Aluminé, batería y gritos, con las llaves en la mano. Lxs dos se ríen, chocan los cinco y se declaran unxs idiotas porque, claro, ambxs decidieron traer puestas sus camisetas de Talking Heads, como dos gemelxs malditxs por la fuerza del post punk y conectadxs por telepatía. Es el cumpleaños de Aluminé, que además de tocar en Salud y Adolescencia, también es música de Tripa, estudiante de sociología e hincha infatuada de por vida del Club Atlético San Lorenzo.

Mi imagen

Abro la conversación contando que compré el EP de Salud y Adolescencia a través de Bandcamp porque esperaba encontrar, en la descarga, algún símil libro lírico como los que se ofrecían en la era de los discos compactos, y que descubrí que no lo había una vez sustraído el archivo en mi computadora. Pregunto, entonces, por “SADO”, la única canción cuyos versos están publicados: «naces, morís, creces, ¿qué hay en el medio?».

Aluminé cuenta que la canción apareció mientras pensaban en el mundo anterior a la adolescencia. Sostienen que, con el paso del tiempo, esta pasó de no existir a dilatarse cada vez más, que Salud y Adolescencia solía ser una materia en la escuela secundaria y que no entienden qué tanto tiene que ver lo primero con lo segundo. Hoy lxs chicxs quieren morir a los catorce años y desde todos lados te dicen que sí, que cuando sos adolescente te querés matar y sentís un vacío, pero no dicen nada más, no ofrecen más que el aviso de lo que les pasará o lo que ya viven. No hay soluciones. Yo les digo que esa canción me recuerda a ”Recitado“ de Flema:

“No me interesa saludarte / ni contarte nada sobre mi vida/ ni tus guiños cómplices/ ni tus palmadas sobre mi espalda/ podrán hacerme sentir que la vida continúa“.

Para Salud y Adolescencia, puede haber familia y amigxs, pero hoy no hay un lugar social como sostén. Pienso en que los suicidios son la tercera mayor causa de muerte en adolescentes y jóvenes en Argentina y que, como dijo Ricky, “se busca dopar, nada más, y pidiéndote que no te dopes vos. Con porro, con escabio…”.

Nos cuestionamos si acaso la música funciona como escape o si no llega nada. Tomi interviene: ”Yo creo que lo hacemos más como una frustración que como un escape”. No necesita expresar mucho porque Aluminé dice lo que él diría. Comenta que ella es canalizadora, que dice lo que hay que decir.

Mi imagen

Tomi lleva más de un año yendo y viniendo desde el desierto neuquino hasta la rabiosa Capital Federal para participar de los ensayos y presentaciones de este proyecto. Durante nuestra conversación, comenta que no hay oferta musical en Neuquén; no en el desierto donde desempeña labores de construcción, y que tener el proyecto musical junto con Aluminé le provoca más ansias de regresar al irse.

Ambxs coincidieron por otros proyectos musicales (Fetiche y Recovery X). Resultó que tenían muchos intereses parecidos, como los cómics y el ánime, gustos que no fueron sólo entretenimiento, sino también sus salvavidas y antídotos cuando eran chicxs. 

Sostienen que tienen almas “muy… bastante punk”, que eso y el hardcore son algo discursivo y contestatario. Para ellxs la música es así. Opinan que ahora, en un momento donde el virtuosismo y sonar bien concentra mucho del interés en ciertos espacios, “está bueno hacer música que haga ruido (…), que suene como no tiene que sonar. Nosotrxs pensamos en rebajar (la banda) hasta lo más sucio“. Aluminé dice que con esto vuelve a sus inicios en la batería. Mientras crecía, tocaba casi por instinto. Cuando se unió a un conservatorio para formarse, supo que “no quería ser Phil Collins“. Para ella, la música es una respuesta y otra salida.

Mi imagen

Desde lo visual también hay una salida. Hablamos de la sesión fotográfica que acompaña la promoción de su, hasta ahora, único EP. La sesión de fotos lxs muestra con el maquillaje típico de las pioneras bandas noruegas de black metal, el corpse paint, idea que tenían encajonada hace tiempo. En esa ocasión, el fotógrafo les preguntó qué querían hacer y lxs dirigió con una única oración: “Despierten lo más niño”. Por ello comieron helados de palito con forma de Minions mientras paseaban por Facultad de Medicina, o viajaban en subte a Once. Peleaban por quién sostiene los globos con la cara de Sonic.

Quizá se disfruta más sabiendo que “Salud y Adolescencia nunca va a sonar”. Octavio Bermejo e Ignacio Noceti, de Ahijuana Records, fueron los encargados de producir y masterizar su EP. Como amantes y vivientes del punk, lxs grabaron en vivo, así que suenan de lo más sucios, decadentes, fuertes e infernales.

Aluminé y Tomi cuentan que escribieron su última canción el mismo día de su debut en vivo. Necesitaban tocar más que nada. En un principio ni siquiera pensaban en presentarse. Lo atribuyen a que son bastante vagxs. Por ejemplo, ahora se presentan y también ensayaron hoy para esa presentación. Se lo toman más relajado, “la banda no es tu señora“.

Acerca de la portada del EP, yo digo que es como un doodle del MTV original, que me recuerda a la portada de Electriclarryland de los Butthole Surfers o alguna de Rage Against the Machine o de Naked City, quienes hacen fusión de grindcore y jazz. Les pregunto qué es lo que ellxs ven. Declaran que es “una demencia“ y no se equivocan. Sostienen que en la imagen, creada por el artista Kraken, hay mucho discurso político, pero también un contexto: “somos dos pibes del conurbano“, ahí donde priman las plazas sin rejas y campos abiertos. En la portada aparecen dibujados lxs dos en ese escenario: Aluminé con la remera de San Lorenzo y Tomi con una remera de los Jojo’s Bizarre Adventure. A su lado, dos chicos con ropa deportiva juegan a la pelota con la cabeza de un libertario. Explican que eso es un poco hacer como pide Lucrecia Martel, consagrada cineasta argentina, “que se deje de grabar en Capital a un porteño que le pasa algo“. Sobre lo demás, como el primer plano de Milei tomando la teta, de eso, dicen, podríamos hablar horas.

Mi imagen

El EP dura casi diez minutos y sus presentaciones en vivo, a lo sumo, llegarán al minuto once. Cuentan que en una ocasión tocaron en un lugar durante una tormenta y que tuvieron que improvisar cuando lxs pocxs concurrentes pidieron más. Entonces gritaron contra los micrófonos un rato y lo llamaron canción. Suponen que estuvo bueno porque no hubo registro alguno de que esa fecha haya sucedido.

 

Les parece que Salud y Adolescencia va a existir mientras pinte. Disfrutemos, entonces, mientras podamos.

Mi imagen
Mi imagen